El Aprendizaje Heurístico ~
a) En la enseñanza:
Para nosotros es la clave de todo el proceso, el eje sobre
el que giran todos los actores de esta obra de teatro, en la que la tortuga y
el niño ocupan el papel de protagonistas principales. El aprendizaje heurístico
recibe también los nombres de aprendizaje por descubrimiento, creativo, activo,
intuitivo e investigador. Entronca muy bien con la teoría cognitiva del
constructivismo, como fruto de la indagación personal.
Los conceptos anteriores no se deben olvidar porque se
oponen al aprendizaje tradicional, mecánico, pasivo y memorístico, en el que el
niño está sujeto a unas condiciones que le impiden pensar por sí mismo.
Advertimos ésto porque muchas aulas de LOGO han llegado a una situación de este
tipo y la tortuga, simplemente, murió.
Asociados al aprendizaje heurístico aparecen el resto de los
componentes, que veremos a continuación, como resolución de problemas o
planificación, que se desgajarán a su vez en otros subcomponentes.
Como mínimo, el aprendizaje heurístico debería de traducirse
en un ambiente en el que nada se da por hecho sino en el que se sobreentienden
caminos a seguir, de tal forma que el niño intuya la solución correcta en cada
caso, pudiendo volver al punto de partida si se pierde y teniendo al maestro
como consejero. Un cuerpo mínimo de conocimientos será el punto de partida de
todo el proceso de indagación en el que el niño deberá descubrir lo que desea.
Hay que advertir de la antigüedad de este método, de la
cantidad de citas que aparecen en todos los tratados de pedagogía, de lo bien
que encaja en los planteamientos de la Reforma Educativa, pero de lo poco que
se utiliza en nuestras aulas. Este peligro hay que asumirlo, pero no caer en un
aprendizaje tradicional. Si es así, será mejor abandonar.
b) En el papel del alumno y maestro:
E l alumno es el que en el reparto de papeles ocupa el de
protagonista. Él usará LOGO como una herramienta que le posibilitará resolver
problemas. Nunca estará sólo porque colaborará con su compañero -no hay que
olvidar que el trabajo con LOGO es cooperativo y que se se sientan siempre dos
alumnos en cada ordenador- y, ocasionalmente, contará con la ayuda del maestro,
aunque este último aspecto dependerá de la fase metodológica en que se
encuentre el trabajo.
No se puede decir que exista un esquema metodológico
enlatado referido al papel del alumno, sino que todo se reduce a que el maestro
asimile que el alumno tiene que dominar el ordenador de tal forma que:
Cada equipo podrá dialogar
libremente.
Se
podrán realizar anotaciones.
Se
tiene que alternar el uso del teclado y el ratón.
No hay que olvidar que LOGO es un entorno heurístico y como
tal, no siempre tiene que desarrollarse el trabajo frente al ordenador, también
existen múltiples situaciones en las que se puede dibujar, proyectas, discutir,
debatir sugerencias, etc. en las que los papeles de alumnos y maestro se
truecan y producen múltiples y enriquecedores matices. Después, vendrá el
ordenador, la tortuga y todo lo demás.
A intervalos de tiempo y, ante eventuales atascos, el
maestro dará pistas, mostrará caminos y posibles rutas alternativas. Eso sí, lo
hará siempre mediante interrogantes u observaciones intuititivas, que de no ser
necesarias se omitirán. El mejor papel que puede representar el maestro es el
pasar desapercibido, pero alerta. Existen situaciones en las que un niño no
deja que el compañero pueda intervenir, ahí estará el oportuno consejo o la
pequeña orientación del maestro.
Por consiguiente, no existen recetas mágicas que se puedan
aplicar en cada situación, sino unos mínimos requisitos metodológicos que
cumplir. Un ambiente de trabajo relajado, de empatía, sin coacciones y donde
cada cual exprese lo que piensa es más que necesario, imprescindible.
A los maestros algunos consejos:
Mejor que explicaciones
generalizadas son las aclaraciones puntuales.
En
lugar de afirmaciones, emplear preguntas que induzcan a descubrir el camino a
seguir.
Cada
niño necesita un tipo de ayuda diferenciado.
Ayudar
a cada equipo a organizarse. A los niños les suele costar compartir el trabajo.
Hay que
saber escuchar a los alumnos.

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